Arturo Herrero

Notes

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Simetría

Simetría

Marcus du Sautoy es uno de los mejores divulgadores de ciencia que conozco. Recientemente he leído Simetría: Un viaje por los patrones de la naturaleza, una fantástica introducción a la historia e investigación de la simetría referente a la geometría. Un libro muy en la línea de La música de los números primos.

«La simetría es el lenguaje de la naturaleza» y sus relaciones se pueden encontrar en múltiples disciplinas. En la física explica las estructuras cristalinas, y en la química la teoría de partículas elementales. En la biología, la naturaleza tiende hacia la simetría como medio de supervivencia. Además, encontramos referencias en el arte, la arquitectura, la literatura y la música.

Uno de los capítulos del libro se centra en la Alhambra, en cuyos mosaicos podemos encontrar los 17 grupos de simetría plana. Xataka publicó un vídeo introduciendo los secretos matemáticos de la Alhambra.

Me fascina la intersección entre arte, diseño, geometría, y por supuesto, simetría. Otros libros recomendables que exploran esa interrelación son La geometría del diseño de Kimberly Elam y Geometría y arte: Influencias matemáticas durante el Renacimiento de David Wade.

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A hombros de gigantes

Rosenwald

Bernardo de Chartres decía que nosotros somos como enanos que están a hombros de gigantes, de modo que podemos ver más lejos que ellos no tanto por nuestra estatura o nuestra agudeza visual, sino porque, al estar sobre sus hombros, estamos más altos que ellos.

[…]

Newton en una carta dirigida a Hooke en 1675: «If I have seen further it is by standing on the sholders of Giants».

[…]

Por otra parte, en la reciente Entropía (1980) de Jeremy Rifkin aparece una cita de Max Gluckman que dice: «Ciencia es cualquier disciplina en la que incluso un estúpido de esta generación puede superar el punto alcanzado por un genio de la generación anterior». Entre esta cita y la atribuida a Bernardo transcurren ocho siglos, y algo ha sucedido: un dicho que se refería a la relación con los padres en el pensamiento filosófico y teológico se convierte en un dicho que marca el carácter gradual de la ciencia.

En sus orígenes medievales, el aforismo se hizo popular porque permitía resolver de forma aparentemente no revolucionaria el conflicto entre generaciones. Los antiguos son, sin duda, gigantes para nosotros; pero nosotros, aun siendo enanos, al sentarnos sobre sus hombros, es decir, al aprovecharnos de su sabiduría, podemos ver mejor que ellos. ¿Este aforismo era en su origen humilde o soberbio? ¿Quería decir que sabemos, aunque mejor, lo que los antiguos nos enseñaron, o que sabemos, gracias también a la deuda con los antiguos, mucho más que ellos?

[…]

¿Por qué, pues, los padres tienen que seguir devorando a sus hijos y por qué los hijos tienen que seguir matando a los padres? Existe el peligro, y nadie tiene la culpa, de que, en una situación de innovación ininterrumpida e ininterrumpidamente aceptada por todos, legiones de enanos se sienten sobre los hombros de otros enanos. Por otra parte, seamos realistas. En tiempos normales, debería haber un cambio generacional y yo debería estar jubilado.

[…]

Tal vez en la sombra se mueven ya gigantes, que desconocemos todavía, dispuestos a sentarse sobre nuestros hombros de enanos.

A hombros de gigantes, Umberto Eco.

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La geometría del diseño

Proporción y naturaleza

No sabemos por qué, pero podemos demostrar que el ser humano encuentra los planos de proporciones definidas e intencionales más placenteros o más bellos que aquellos de proporciones aleatorias.

Jan Tschichold, La forma del libro, 1975.

Tauromaquia 20, Goya

[…] nada aborrece tanto el sano juicio como una imagen perpetrada sin pericia técnica alguna, por mucho cuidado y diligencia que se aplique en su factura. Ahora bien, la única razón por la que los pintores de esta clase no son conscientes de su propio error es la de no haber aprendido geometría, sin la cual nadie puede ser o llegar a ser un verdadero artista. La culpa de esta falta debe serle atribuida, sin embargo, a sus maestros, ignorantes, ellos mismos, de esta arte.

Alberto Durero, De la correcta forma de las letras, 1535.

Silla Barcelona, Mies van der Rohe

Soy de la opinión de que es posible desarrollar un arte mayormente basado en el pensamiento matemático.

Max Bill (entrevista de 1949), en Typographic Communications Today, 1989.


Referencia: La geometría del diseño, Kimberly Elam.

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Nota de suicidio de Stefan Zweig

Nota de suicidio de Stefan Zweig

Después de huir de los horrores de la guerra en Europa, Stefan Zweig y su esposa llegaron a Brasil. Siempre me estremece su nota de suicidio.

Declaración
Por mi propia voluntad y en plena lucidez

Cada día he aprendido a amar más este país, y no habría reconstruido mi vida en ningún otro lugar después de que el mundo de mi propia lengua se hundiese y se perdiese para mí, y mi patria espiritual, Europa, se destruyese a sí misma.

Pero comenzar todo de nuevo cuando uno ha cumplido sesenta años requiere fuerzas especiales, y mi propia fuerza se ha gastado al cabo de años de andanzas sin hogar. Prefiero, pues, poner fin a mi vida en el momento apropiado, erguido, como un hombre cuyo trabajo cultural siempre ha sido su felicidad más pura y su libertad personal, su más preciada posesión en esta tierra.

Mando saludos a todos mis amigos. Ojalá vivan para ver el amanecer tras esta larga noche. Yo, que soy muy impaciente, me voy antes que ellos.

Stefan Zweig
Petrópolis, 22.II.1942

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Grandes epidemias y libros

Máscara puntiaguda

2020 será recordado como el año del COVID-19. En mi caso, he aprovechado para aprender sobre virus, plagas y pandemias.

La humanidad siempre se ha enfrentado a grandes epidemias a lo largo de la historia, así que un buen punto de partida es el libro de José Enrique Ruiz-Domènec: El día después de las grande epidemias, donde nos acercamos a cinco momentos que supusieron un tremendo desafío para la sociedad:

Otro libro a destacar es El mapa fantasma: La epidemia que cambió la ciencia, las ciudades y el mundo moderno de Steven Johnson. El mapa del cólera de John Snow es una visualización que cambió el mundo del diseño de la información. Me encantan estos libros interdisciplinares en los que después de la lectura surgen muchos otros temas para explorar:

Otros libros leídos pero que no me han cautivado:

Pendientes por leer:

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Naturaleza muerta

Still-Life with Glass, Cheese, Butter and Cake Canestra di frutta Still-Life. Bread and Pitcher Bodegón con ciruelas

  • Still-Life with Glass, Cheese, Butter and Cake. Floris van Schooten. 1580.
  • Canestra di frutta. Caravaggio. 1599.
  • Still-Life. Bread and Pitcher. Giacomo Ceruti. 1750.
  • Bodegón con ciruelas, brevas, pan, barrilete, jarra y otros recipientes. Luis Egidio Meléndez. XVIII.

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Cine Club 2020/2021

Inspirado por Cardinal, llevo varios meses haciendo un cine club con mi familia. Estas son las películas que seleccioné para recorrer la historia del cine, incluyendo distintos géneros y países:

  1. El maquinista de La General. Buster Keaton, Clyde Bruckman. 1926
  2. Sucedió una noche. Frank Capra. 1934
  3. Perdición. Billy Wilder. 1944
  4. Cantando bajo la lluvia. Stanley Donen, Gene Kelly. 1952
  5. Vértigo (De entre los muertos). Alfred Hitchcock. 1958
  6. El infierno del odio. Akira Kurosawa. 1963
  7. El bueno, el feo y el malo. Sergio Leone. 1966
  8. Chinatown. Roman Polanski. 1974
  9. Cinema Paradiso. Giuseppe Tornatore. 1988
  10. Misterioso asesinato en Manhattan. Woody Allen. 1993
  11. Ciudad de Dios. Fernando Meirelles, Kátia Lund. 2002
  12. La doncella (The Handmaiden). Park Chan-wook. 2016

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Amor por el detalle

Dos anecdotas que expresan muy bien el amor por el detalle.

La perfección de Steve Jobs por Walter Isaacson.

De su padre, Jobs había aprendido que el sello de cualquier artesano apasionado consiste en asegurarse de que incluso las partes que van a quedar ocultas están acabadas con gusto. Una de las aplicaciones más extremas —y reveladoras— de esa filosofía llegó cuando inspeccionó el circuito impreso sobre el que irían colocados los chips y demás componentes en el interior del Macintosh. Ningún consumidor iba a verlo nunca, pero Jobs comenzó a criticarlo desde un punto de vista estético. «Esta parte es preciosa —opinó—, pero fíjate en todos esos chips de memoria. Esto es muy feo, las líneas están demasiado juntas».

Uno de los nuevos ingenieros lo interrumpió y le preguntó qué importancia tenía aquello. «Lo único que importa es si funciona bien. Nadie va a ver la placa base».

Jobs reaccionó como de costumbre: «Quiero que sea tan hermoso como se pueda, incluso si va a ir dentro de la caja. Un gran carpintero no utiliza madera mala para la parte trasera de una vitrina, aunque nadie vaya a verla». En una entrevista realizada unos años más tarde, después de que el Macintosh saliera a la venta, Jobs volvió a repetir aquella lección aprendida de su padre: «Cuando eres carpintero y estás fabricando un hermoso arcón, no utilizas un trozo de contrachapado en la parte de atrás, aunque vaya a estar colocado contra la pared y nadie lo vea nunca. Tú sí que sabes que está ahí, así que utilizas una buena pieza de madera para la parte trasera. Para poder dormir bien por las noches, la estética y la calidad tienen que mantenerse durante todo el proceso».

‘Dios sí lo ve’ de Edwin Lutyens por Oscar Tusquets Blanca.

Parece ser que en una ocasión uno de los jóvenes colaboradores de Lutyens se encontraba grafiando la fachada trasera de una de las casas que se estaban proyectando en el estudio. El maestro, tras estudiarla con detenimiento, observó que la posición de una de las ventanas alteraba la composición geométrica general, a lo que su colaborador objetó:

—Esto no es un problema: el muro que cierra el patio de servicio está tan próximo que esta apertura no se puede relacionar con el resto de la fachada. Nadie podrá ver esta falta de rigor geométrico.

A lo que el arquitecto respondió impasible:

—Dios sí lo ve.

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Hominem unius libri timeo

Desde hace muchos años voy apuntando todos los libros que leo. Leer 50 libros al año me parecía algo mítico, sin embargo llevo ya varios años superando esa cifra.

Al margen de los libros leídos, también son relevantes los libros no leídos. En mi caso, leer 50 libros implica descartar al menos otros 150 libros, de los cuales conozco su premisa principal, probablemente he leído algún artículo o reseña, y finalmente, quizás lo haya comprado o descargado.

La relación entre los libros no leídos –antilibrary– y el saber la describe Nassim Taleb en The Black Swan: The Impact of the Highly Improbable:

The writer Umberto Eco belongs to that small class of scholars who are encyclopedic, insightful, and nondull. He is the owner of a large personal library (containing thirty thousand books), and separates visitors into two categories: those who react with “Wow! Signore professore dottore Eco, what a library you have! How many of these books have you read?” and the others—a very small minority—who get the point that a private library is not an ego-boosting appendage but a research tool. Read books are far less valuable than unread ones. The library should contain as much of what you do not know as your financial means, mortgage rates, and the currently tight real-estate market allows you to put there. You will accumulate more knowledge and more books as you grow older, and the growing number of unread books on the shelves will look at you menacingly. Indeed, the more you know, the larger the rows of unread books. Let us call this collection of unread books an antilibrary.

La historia de mi vida es la historia de los libros que he leído, pero también la de los libros que no he leído, y todos ellos han contribuido en mi formación. Puede que cada libro sólo suponga un pequeño avance –o uno muy grande, según se mire, hay libros que te pueden cambiar la vida–, pero cuando se empieza a manejar cierto volumen de bibliografía es cuando empieza a surgir la magia. He aprendido que el conocimiento no es ese conjunto de categorías parceladas que me habían enseñado, sino que se parece más a un vasto prado donde todo –absolutamente todo– está interrelacionado. También ha sido revelador darme cuenta de que siempre hay que leer con mucha distancia –la historia la escriben los que se sientan a escribirla–, el conocimiento siempre es escurridizo y la mayoría de las veces algo temporal.

Me gusta la expresión latina «Hominem unius libri timeo» («Teme al hombre de un sólo libro») atribuida a Tomás de Aquino, porque captura de forma magistral estas simples lecciones a las que yo he llegado después de tantas lecturas. Actualmente, nos referimos a la frase para criticar a alguien cuyos horizontes mentales están limitados a un único libro y –yo añadiría también– a aquellos que aún leyendo muchos libros, lo hacen siempre sobre el mismo tema.

Teme al hombre de un sólo libro.

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La copla

Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe el autor.

Procura tú que tus coplas
vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.

Que, al fundir el corazón
en el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de eternidad.

La copla, Manuel Machado.